Lo que a veces quieres decir…y no debes

Aquí específico: mi hija

Pasa el tiempo y en este circo los actos adquieren experiencia y por ende nivel de dificultad. Y así vamos caminando por la vida, haciendo que el circo funcione.

Pero realmente, ¿has pensado qué pasa cuando los eventos en los nuevos integrantes del circo son «repetidos» y los más experimentados ya pasaron por ahí?

Un ejemplo claro de esto y tal vez pueda sentirte identificada es cuando tienes una hija. Crece y va a pasar por las mismas etapa que tu pasaste… eso es ley de vida. Lo que no va a suceder igual es la forma en que tú las transitaste y ella las está transitando. Y ahí, viene tooooooodo el dilema de la gerencia de este circo.

Específicamente mi hija tiene 10 y comienzan los «temas» con las amigas: la afinidad, los gustos, invitaciones, no invitaciones, la broma que no se siente broma, los cambios del cuerpo y N más que vienen ahí haciendo fila.

No la ha tenido fácil, pues está descubriendo a las amigas, qué parte sí y qué parte no va con ella, la parte donde no la invitan y se siente excluida y en tí pasan 2 cosas:

a) LA PRIMERA es que quisieras correr y decirle que al final del día las amigas las vas calando en tu vida y que se definirán más adelante, que probablemente las de la primaria no sean las amigas de tu adultez. Pero eso no se lo puedes contar, la tendrás que acompañar en el proceso de un par de corazones rotos por la parte de crecer y adaptarse. (Ojo: sin aguantar majaderías y malos tratos, eso si no)

b) LA SEGUNDA descubres de que lado estuviste tu cuando eras niña y si realmente aquello que decías no te importaba…sí te importó. Y te duele y te cala que se sienta así, ya sea porque tu lo viviste y sabes lo que se siente o porque no lo viviste y no tienes idea de las veces que tú lastimaste a alguien.

Y a partir de aquí empiezas a hacerle de mamá…pero de esas que le buscan la solución, el aprendizaje y el crecimiento.

No te digo que está padre, la verdad hay momentos en que no, porque ganas de revelarle el final de los 10 a los 40 te dan creo cada semana…pero pues no se debe, tiene que aprender, caer, levantarse y volverse a dar de golpes. Quieres que sea una mujer fuerte, funcional, de esas que cuando vienen los problemas se les viene el mundo encima, lloran, pero se secan la cara y le echan para delante…la vas a tener que dejar aprender, dejar que encuentre su punto medio de agobio y razón y que formule cómo salir de los problemas.

Un punto importante, si al tenor de la situación consideras que necesita acompañamiento profesional al principio, que no te tiemble la mano por el qué dirán, si puedes hacerlo, hazlo…la terapia o acompañamiento profesional en cualquier etapa de la vida es bueno y hace falta, no es para «locos» y mucho menos para personas que «no saben solucionar sus problemas solos», ese pensamiento lejos de ser arcaico raya en lo ignorante y si llegaste hasta aquí y encontraste mi blog….ignorante no eres.

Así que así pasan a veces las etapas, los actos del circo se especializan y bueno…entre lo que puedes hacer y lo que debes hacer, busca el deber hacer…no te digo que sea fácil, pero es muy formativo.

¿Qué puedes encontrar afuera de tus pistas ?

mbrh79Sin categoría  30 diciembre, 2021 3 minutos

PARTE 3

MANTENIMIENTO

Te puedo asegurar que quienes están en el área de mantenimiento de tus pistas, ni siquiera saben que son parte fundamental de tu vida, de tu red de apoyo y de tu forma de vivir.

Aquí siempre van a encontrarse tus amigas, pueden estar todas las que tienes, pero hay 5 o 6 que se vuelven ancla en días difíciles, con las que haces catarsis, las que son la cobijita para tu alma y las que ahí han estado, esperando a que algo se descomponga para escucharte, las que te dicen que eres dura, que relajes un poco más el tema con el hij@ y a veces hasta decirte TE LO DIJE y seguir apapachándote porque tienes el corazón apachurrado.

La mejor parte es que a veces algunas son conscientes de su papel y a veces no, porque quien les dio su lugar secretamente fuiste tú…agarraste la maqueta de tu circo, colocaste tus pistas, a tu taquillera, a tu cadenero y abriste el cajón de tu corazón y sacaste a estas 5 o 6 personitas que son relevantes porque las escogiste como hermanas de vida y las quieres como tal y eso incluye que también te duela lo que a ellas les duele.

Yo por ejemplo tengo algunas muy específicas y entre todas han hecho de mi vida y de mis años difíciles mucho más llevaderos. No van por la vida diciéndome ánimo tu puedes, pero a veces sólo me han leído en un chat, me han hecho llorar, o incluso con su simple espera han hecho todo para mí. Y en el largo caminar de encontrarlas en mi vida, el destino, Dios, la vida misma o una fuerza superior ha hecho que coincidamos en esto.

La mejor parte es que algunas han estado desde que nacimos, porque su familia y la mía se conocían y nuestras hermanas son amigas, hay las que se hicieron parte de mi vida en la escuela y en esta pandemia aprendimos a convivir entre nosotras 4 como nuestro rincón seguro y hay las de reciente adquisición por los hijos, pero que además hay algo más: nos mueve el amar bonito.

Insisto, cada quien tiene su área de mantenimiento estructurada como mejor le acomoda, como mejor le funciona. En mi específico caso, en el párrafo de arriba te describí al grupo selecto de quienes llevan la voz en el mantenimiento, pero también hay otras que son parte de esta «área de mantenimiento» que siempre han estado, que tengo más de 30 años de conocerlas o apenas algunos años y que si bien no son 100% afines, han demostrado que en las malas más que la afinidad se necesita empatía.

Por eso hoy mi entrada va dedicada a ellas, porque mi forma de agradecer no siempre es directo, pero hoy decidí agradecer dedicando esta entrada, reconociéndoles su lugar y sobre todo el impacto positivo que tienen en mi vida. Que el cariño que les tengo es grande y que hasta la fecha cuando las menciono siempre se me escurre una lágrima sabiendo que son por mucho uno de los mejores regalos que la vida me ha dado.

¡Gracias por tanto!

¿Qué puedes encontrar afuera de tus pistas ?

PARTE 2

Y bueno…para seguir con la información de lo que hay afuera de nuestras pistas encontramos en mi caso: a mi papá: el jefe, el Charrito, Don George.

Y poniéndole un lugar en el circo de mi vida debo ser honesta y definirlo como MI Cadenero estrella.

En mis buenos años de salidas en la noche al bar/antro que fuéramos siempre había un cadenero, de esos que si te ganabas sus simpatías te dejaba entrar sin esperar demasiado y que hacía la diferencia para los recién llegados que para los que teníamos rato ya frecuentando el lugar. Un buen cadenero, también te sacaba de apuros y te cuidaba, tenía el dominio de lo que pasaba adentro y afuera.

Pues en mi vida, mi papá ha sido ese…y es que en efecto, mi mamá te da el boleto, pero mi papá te deja entrar a mi vida…eso se llama derecho de admisión y no puede resultarme más fantástico que él sea justamente eso, el segundo filtro y al mismo tiempo quien te anima a aventarte a nadar ya que «si hay agua nadas y si no, yo aquí estoy para curarte la rota de cara».

Mi cadenero tiene su historia. El gesto adusto y sus convicciones y principios le han adjudicado un sin fin de enemistades y lo volvieron incómodo para muchos y ha aceptado lo que la vida le ha traído quejándose MUCHO MENOS que yo.

Sí se queja y sí se agria…pero del día a día y no de lo que la vida le ha puesto enfrente. Su forma de ver la vida me gusta: ha asumido de manera impresionante pasar de ser junior a trabajarle rompiéndose la madre y cuesta arriba por AÑOS. Más de 50 a estas alturas…se cansa pero los problemas lo nutren…no sé como lo hace pero ha aguantado y mucho.

De él he aprendido muchas cosas: a tratar a las personas, a no dejarme y pelear, a tragar camote, a trabajar, a ver un poquito más allá, a apechugar las consecuencias de tus decisiones y a veces a ser un poco negativa. Pero si algo me ha enseñado y espero que si lo tengo que poner en práctica lo haya yo aprendido bien es a que cuando un hijo tiene problemas y se sienta a contárselos con total franqueza y apertura (aceptando también las observaciones) el apoyo es incondicional y mucho más empático de lo tu esperabas.

Me preocupo por él porque los años ya se le notan y a mi se me mueven tantas cosas adentro, pero un día lo voy a tener que jubilar a mi cadenero y aprenderé a gestionar mi circo sin un digno sucesor, sólo la sabiduría que me ha dejado. Y digo sin un digno sucesor, porque a diferencia de mi taquillera, me parece que no le está siendo fácil encontrar a alguien para encaminarme.

En mi «cadenero» he encontrado la mirada más dulce atrás de un gesto adusto cuando me he sentido derrotada en el piso y ya no sé que más hace; cuando mi corazón ha estado tan triste que de solo pensar en soluciones duele, cuando me han fallado aquellos que nunca creí que lo hicieran.

Mi cadenero es de ojos dulces, de consejos con amor, de observaciones sin ataques…explosivo y visceral dice él, pero me han tocado los años en donde la visera y la explosión las cambió por el consejo del búho sabio.

Y todo esto que he contado es lo que le puso en ese estratégico lugar: la entrada a mi vida

Mi «conocida»

No sé muy bien como comenzar a platicarte de ella. Lo cierto es que llegó a mi vida «sin avisar» o más bien sin conocerla. Ella transita por nuestras vidas día a día y encuentra lugares para descansar y florecer tal vez donde menos lo pensamos o con quien menos lo pensamos.

Vive de la pantalla y de la simulación, se crece ante las situaciones difíciles o incluso en cualquier situación sencilla, habla y dirige asumiendo el mando que te arrebata de repente y hace que quienes la escuchan actúen de forma distinta y errática.

Ella es mi «conocida»: La Sra. Ansiedad

Y le digo mi conocida porque mi amiga NO ES. Porque el tema es que no la padezco yo, así que «la conocí» por un tercero.

Ella llegó a mi vida ya con nombre y apellido y casi destruye todo lo que había yo creado, por lo que había apostado y lo que estaba construyendo. Llegó como un terremoto exacerbado y estaba por arrancar de raíz hasta el amor que vivía en mí. Ayudada por un mal seguimiento profesional la Sra. venía empoderada y apoderándose del hospedador…se había convertido en mucho más que un huésped tóxico, en una completa invasora haciendo un imperio que amenazaba con destruir todo. Fue tan pero tan «perra» que aprovechó el desliz del doctor y se camufló como el Sr. depresión, se sirvió de los medicamentos y minimizó la capacidad de lucha de aquel en el que encontró espacio para alojarse y me subestimó, asumiendo-por lo que ella creía que veía- que era yo de las que no luchaba.

Pero si algo he aprendido a lo largo del tiempo es a escoger las batallas y esta seguro no me la ganaba sin darle pelea, porque se metió con lo que más mi importaba: mis hijos, mi familia y mi amor propio y entonces ahí, desde la incomodidad de su presencia… la empoderada fui yo.

Empecé por lo básico, sentarme a escuchar al hospedador que literalmente me dijo: «Ayúdame estoy mal», abrirme y hablar del problema con las únicas 2 personas que tenía la certeza me escucharían primero y luego me dirían lo que pensaban SIN JUZGAR y a partir de ahí empujé para empezar a tumbarla del trono poquito a poquito, «pian pianito» diría mi mamá.

Pero primero tuve que estar segura de quererlo hacer y empecé desde cero. Empecé a reconstruir mi relación apoyada de nuevos profesionales y ha sido de la mano de ellos que he podido avanzar y ella sabe que en mí encontrará material para que el hospedador regrese al presente.

Mi relación con ella ha sido un camino muy duro porque desde fuera todo parece otra cosa y quien está al pendiente de lo que hace o dicen los demás invariablemente malinterpreta, juzga y hasta opina en lo que debes hacer o no hacer, te promete apoyar y al final apenas las cosas no caminan como él o ella las hubiera hecho, actúa sin saber y deshace una labor de meses. Así que «mi conocida» me ha costado un par de relaciones, que entiendo que ante lo desconocido no saben qué hacer y es más fácil hacer lo que creen es mejor sin preguntar.

No todo con Doña Ansiedad ha sido malo pues me ha conectado con nuevas personas, me ha permitido crear nuevas amistades y ha afianzado mi amistad con a quienes escogí como hermanas de vida. Algunas de ellas ni siquiera saben que pasé por esto, pero aún en el peor momento supieron esperar y su plática siempre fue como una cobijita para mi alma. Por eso le estaré agradecida a la Doña siempre.

Así que aquí vamos transitando las dos en el mismo camino, cada una en su carril haciendo lo propio: ella tratando de meterse al mío y yo manteniendo los señalamientos claros para que no se cruce, con la tranquilidad de que me sigo preparando, sigo creciendo como persona y mientras tenga yo amor para mí y hacia los demás, siempre podré darle batalla.

¿Qué puedes encontrar afuera de tus pistas?

PARTE 1

Resulta que tratando de no salirme mucho de la temática del blog, si le podemos llamar así, me imaginé mi propio título y yo soy MUY gráfica…así que literal vi la carpa de circo…pero desde fuera.

Siendo honesta, creo que nunca le había dado esa percepción a las cosas y tal vez la razón sea porque hay alguien que me está enseñando a verme desde fuera.

Siempre imaginaba mi micro cosmos desde dentro de mis 3 pistas, con el caos y el orden que vienen aparejados; sin embargo, hoy lo visualicé desde otra perspectiva y entonces me cayó de golpe la información de TODO lo que tengo fuera de la carpa que hace que ese micro cosmos y esas 3 pistas funcionen. Recuerda esto: si te funcionan a ti, entonces funcionan.

Y a partir de esto comenzamos con el tema del día: definidas las 3 pistas, lo que ya está y lo que incluye, podemos tener un poco más claro lo que hay por fuera. Y lo especifico porque si cuentas con esposo/pareja lo que gustes y algún tipo de asistencia doméstica esas NO VAN – a mi entender- fuera de la carpa sino dentro de una de las pistas.

Y entonces ahí es donde caí en la primera persona que he tenido afuera de mi carpa SIEMPRE: Mi mamá

Mi mamá es y será siempre la encargada de la taquilla de mi circo. En las buenas, la excelentes, las malas y las pésimas…ahí está. Tengo hermanas y no sé si para ellas ha estado igual o mejor, pero para mí ahí ha estado.

Y aclarando el punto, ha estado con TODO lo que conlleva estar ahí. No es camino sencillo tenerla a ella al inicio de mi circo, es aceptar que si le abres la puerta hay pros y contras, hay regaños, llamadas de atención, opiniones y sobre todo, mi mamá no es una mujer apapachona y de contacto, es una mujer que la vida le puso muchas pruebas y su estoicidad y su criterio la hicieron así: de cabeza fría para la toma de decisiones, corazón alineado y con mucho AMOR para dar y si aprendes a leerla te das cuenta que ella te va dando amor y que no necesitas que te diga TE QUIERO, ella te quiere y se nota.

Ha perdido una hija, curado un corazón roto, orientado la rebeldía, velado enfermedades y levantado de la cama y apoyado para que a la vez podamos apoyar. Todo eso sin contar lo que ha sido como esposa. Con errores identificados desde mi trinchera, definitivo, que también busco no cometer, pero sin pensarlo dos veces creo que si la vida me pusiera las pruebas que le puso a ella, no estoy tan segura de pasarlas con calificación notable. Una dama, un mujerón vaya.

Hoy, a mi taquillera se le notan los años, el encierro y sí…el COVID. Se ha vuelto temerosa de viajar, de retomar su vida que tanto pelea, se le llenan de lágrimas los ojos cuando mis hijos le cuentan lo que quieren ser de granes y se da cuenta que no va a llegar. Mi taquillera que es gran ayuda me está dejando pasito a pasito a su sustituta, ella cree que no me doy cuenta, pero lo hace.

No sería honesto de mi parte decir que lo que he logrado al día de hoy lo he hecho sola. Tengo una red de apoyo grande la verdad, no se si en tamaño pero sí en calidad. Y pues mucho de esa red de apoyo es mi taquillera estrella, no buscaría la calidad si no la tuviera enfrente, así que si algo deseo en la vida es que algún día aunque sea uno de mis dos hijos sienta el corazón crecido como lo siento yo cuando hablo de ella y que sepan, como sé yo, que su mamá siempre va a estar ahí.

La continuidad

Eso de lo que hablé en la entrada pasada…..misterioso tema.

Resulta que…tardé 5 meses en poder revisar un post que había escrito la última vez que publiqué…voy super lento, lo sé…..y a veces no es para menos.

En mi caso, la tranquilidad para escribir la encuentro en mi oficina, cuando esto en medio de un par de cosas que necesitan mi total atención pero que simplemente no logro conseguir y mejor escribo. ¿Para qué? ¿Por qué? la verdad: no lo sé…pero así es.

Quiero pensar que aquí en mi silla que ha vivido conmigo 2 embarazos y una infinidad de aventuras encuentro la paz que no siempre encuentro en mi casa para escribir…porque aquí impera el silencio. Ese tesoro que las mamás de niños de 0 a 12 anhelamos que ocurra por lo menos unos 15 minutitos al día y las mamás de adolescentes quisiera que no estuviera. Ese tesoro, para mí, es el que me da espacio de escribir y de poner en blanco y negro lo que yo siento.

Pero regresando al tema, la continuidad es un lujo que a veces no tenemos por una infinidad de razones, bien sea por nosotras mismas o por el factor externo y como factor externo las opciones son tan amplias como tú las quieras pensar. El chiste aquí es darle el valor que se merece a la continuidad.

No estoy descubriendo el hilo negro, simplemente me estoy sentando a respirar y pensar…

La continuidad no tiene el mismo valor a lo largo de la vida, ni del año ni del día…ni en las diferentes etapas que tenemos. Es imposible que darle continuidad a un escrito personal y catártico sea igual de importarle que darle continuidad a cuidar una herida…aunque quisiéramos, nunca van a estar paradas en el mismo nivel de importancia, aunque quisiera que este blog liberador tuviera continuidad, por elección propia mi persona y mi familia van primero y mientras me acomodo o me ajusto, voy poco a poco, una entrada a la vez, de 10 min en 10 min, pero aquí estoy tratando de sacar un poquito lo mejor de mí y de que si te ayudo o te hace sentir mejor lo que escribo, yo encantada.

Entonces hagamos este post pequeño…pero con una reflexión interesante.

Tipifiquemos a «la continuidad» como algo IMPORTANTE. ¿Dónde está el truco? en priorizar. Porque todos necesitamos darle continuidad a muchas cosas que se paran en el mismo espacio temporal, simplemente hay que darle prioridad a dónde centrar la continuidad primero y a partir de ahí todo fluye. Y no, no he alcanzado el Nirvana, simplemente sigo aprendiendo, dejándome enseñar y sobre todo aceptando que soy incapaz de hacer todo al mismo tiempo.

Destacado

El día a día

Cuando uno escribe, debe de pensar en escribir para uno y estar consciente de que en algún momento lo compartirás, queriendo o no, lo escrito eventualmente se conoce.

Por eso, intentaré darle una especie de continuidad a lo que escriba, para tratar de ir hilando ciertos puntos…obvio, no siempre se va a poder. Hay temas que no se enlazan para nada y que se tocan una sola vez y se descartan…y no hablo de olvidarlos, sino de hacerlos a un lado para seguir.

Cuando hablé del circo de 3 pistas, quise encontrar la forma más adecuada de plasmar lo que a veces uno siente…pero lo que yo siento y lo que tú sientes no necesariamente es lo mismo, ni con la misma intensidad.

Pongamos por ejemplo: el día a día Las actividades cotidianas que te llenan tu mañana/tarde/noche y que de una u otra manera tienes que llevar acabo. Si tienes ayuda, de cualquier tipo, encontrarás que hay ciertas cosas que puedes descansar en alguien más, pero si no tienes ayuda, encontrarás que es un poco más complicado.

La casa incluye un montón de conceptos: super, servicios, planear desayunos, comidas, cenas, limpieza, lavado de ropa, administración de la salud y por qué no…reparaciones. Aquí no importa quién lo haga sino quien tiene que administrarlo. Lo idóneo es que si tienes pareja él/ella te ayuden en alguna parte de la logística, pero realmente cuando te toca esta función dentro de tu casa, lo trae uno en al cabeza todo el tiempo. Te pueden ayudar a preparar/reparar/comprar…pero la lista, el horario, el menú, la llamada telefónica o incluso el pedido terminas haciéndolo tú.

Y vamos a ver, antes que todo, no quiero decir con esto que está bien o está mal. Aquí no se juzga sino que se exponen situaciones…lo ideal va a ser lo que mejor nos acomode a cada una, así que empezamos por ahí: ¿Con qué estamos a gusto y con qué no? ¿Qué consideramos ayuda/apoyo y qué no? Porque cada una de nosotras es especial, es única y tiene sus buenos y malos momentos y el chiste no es solo atravesar el día a día, sino vivirlo. Y con esto no digo que nos guste lo que vivimos todos los días, sino que aunque no nos guste podamos obtener algo positivo, aunque sea pequeño: una enseñanza, una motivación, una nueva idea, un nuevo amigo/amiga. Lo ideal (y aquí si aplica) será siempre que los días buenos superen los malos por mucho…pero de que hay días malos, los hay.

Las «3 pistas»

Hola…como lo puso en mi primer post a veces vivimos en un circo de 3 pistas y hoy quiero empezar por definir las 3 pistas, porque hay que ser sinceras…a veces hay más de 3

La primera: TU  la pista más importante pero la que vamos haciendo a un ladito para cederle tempo a las otras 2 o a las otras muchas pistas que se nos van creando a lo largo del camino.   Esta pista es la más importante porque cuando esta pista no funciona o funciona mal, te cuento…todo se desploma.

En esta pista se conjuga todo lo emocional, lo físico, lo económico.  Y es que si nos sentimos a veces mal con nuestro físico, o a lo mejor suficientemente cansadas por más de 2 días, o estamos viendo que vamos cuesta arriba en lo económico, no estamos precisamente en nuestro mejor momento para integrarnos con las otras pistas.

La segunda: TUS HIJOS  Esta es la más importante para ti , por ellos uno quiere hacer TODO, que no les falte, que no les sobre, educarlos con amor, sin gritos, que sean personas de bien, que no se dejen de nadie, que nunca se enfermen y si se enferman que no sea nada de preocupación…en fin queremos TODO lo bueno

Es justo para esta pista para la que dejas más olvidada a la primera…esta lo vale todo

La tercera: EL TRABAJO/LA CASA Y vamos a ponerle trabajo en general porque estés en una oficina de 8 a 3 (como es mi caso) o tiempo completo que va y viene para comer, o trabajes desde casa y te tienes que sentar 2, 3 o 4 horas en la compu, o haces repostería, comidas, bisutería, o atiendes tu casa full time…es una cosa más que tienes que organizar.

Esta pista para mí es la más compleja…pues se le pueden añadir mil aditamentos  cuando quieras:  el esposo si hay o la falta de este por la razón que gustes, si tienes ayuda para la casa o si no la tienes, o la combinación de ellas, porque vamos a suponer que es posible que vayas a la oficina tiempo completo y además llegues a cocinar en la noche y organizar casa.

 

Definidas las 3 pistas básicas, la vida de uno se puede aderezar de la manera que gustes.  Siempre hay pistas extras como  «familia extendida» (papás, hermanos, los tuyos), «la familia adquirida» (tus suegros, cuñados) y la «familia por elección» (tus amigas, esas que siempre están justo ahí cuando las necesitas), entre otras.             Siendo una apreciación personal, seguramente tú tienes otras o incluso más y está padre, porque a cada quien se le revelan sus pistas según su vida.   Mi intención es que si te puedo ayudar con lo que yo escribo, yo encantada.

El chiste de todo esto es, como lo puse al inicio, no morir en el intento, pero sobre todo, tener la tranquilidad de que muy probablemente si no sale como tu quieres no pasa nada, que también es válido detenerse, respirar…y volver a empezar.

 

 

 

De qué va esto?

¿De dónde sale este blog?      Bueno—pues ahí va un poco la historia.   Soy mamá de 2, trabajo y con ayuda pero estoy pendiente de mi casa y en ocasiones creo que tenemos idealizado cada una de esas áreas y necesitamos aprender a que éstas convivan para dar lo mejor de cada una de nosotras y sobre todo sentirnos bien.

No intento hallar el hilo negro…pero sólo dejarte situaciones o pensamientos que te puedan ayudar a ver que no estás sola, que habemos otras mamás con peores o similares días que el tuyo y que todo se puede…aunque no al mismo tiempo.

Lo más importante es no sentirnos mal…la maternidad, la vida profesional y el matrimonio son constantes aprendizajes…a veces vamos como pez en el agua, en ocasiones se atasca un poco…pero podemos hacerlo.

Ánimo!