mbrh79Sin categoría 30 diciembre, 2021 3 minutos
PARTE 3
MANTENIMIENTO
Te puedo asegurar que quienes están en el área de mantenimiento de tus pistas, ni siquiera saben que son parte fundamental de tu vida, de tu red de apoyo y de tu forma de vivir.
Aquí siempre van a encontrarse tus amigas, pueden estar todas las que tienes, pero hay 5 o 6 que se vuelven ancla en días difíciles, con las que haces catarsis, las que son la cobijita para tu alma y las que ahí han estado, esperando a que algo se descomponga para escucharte, las que te dicen que eres dura, que relajes un poco más el tema con el hij@ y a veces hasta decirte TE LO DIJE y seguir apapachándote porque tienes el corazón apachurrado.
La mejor parte es que a veces algunas son conscientes de su papel y a veces no, porque quien les dio su lugar secretamente fuiste tú…agarraste la maqueta de tu circo, colocaste tus pistas, a tu taquillera, a tu cadenero y abriste el cajón de tu corazón y sacaste a estas 5 o 6 personitas que son relevantes porque las escogiste como hermanas de vida y las quieres como tal y eso incluye que también te duela lo que a ellas les duele.
Yo por ejemplo tengo algunas muy específicas y entre todas han hecho de mi vida y de mis años difíciles mucho más llevaderos. No van por la vida diciéndome ánimo tu puedes, pero a veces sólo me han leído en un chat, me han hecho llorar, o incluso con su simple espera han hecho todo para mí. Y en el largo caminar de encontrarlas en mi vida, el destino, Dios, la vida misma o una fuerza superior ha hecho que coincidamos en esto.
La mejor parte es que algunas han estado desde que nacimos, porque su familia y la mía se conocían y nuestras hermanas son amigas, hay las que se hicieron parte de mi vida en la escuela y en esta pandemia aprendimos a convivir entre nosotras 4 como nuestro rincón seguro y hay las de reciente adquisición por los hijos, pero que además hay algo más: nos mueve el amar bonito.
Insisto, cada quien tiene su área de mantenimiento estructurada como mejor le acomoda, como mejor le funciona. En mi específico caso, en el párrafo de arriba te describí al grupo selecto de quienes llevan la voz en el mantenimiento, pero también hay otras que son parte de esta «área de mantenimiento» que siempre han estado, que tengo más de 30 años de conocerlas o apenas algunos años y que si bien no son 100% afines, han demostrado que en las malas más que la afinidad se necesita empatía.
Por eso hoy mi entrada va dedicada a ellas, porque mi forma de agradecer no siempre es directo, pero hoy decidí agradecer dedicando esta entrada, reconociéndoles su lugar y sobre todo el impacto positivo que tienen en mi vida. Que el cariño que les tengo es grande y que hasta la fecha cuando las menciono siempre se me escurre una lágrima sabiendo que son por mucho uno de los mejores regalos que la vida me ha dado.
¡Gracias por tanto!