El día a día

Cuando uno escribe, debe de pensar en escribir para uno y estar consciente de que en algún momento lo compartirás, queriendo o no, lo escrito eventualmente se conoce.

Por eso, intentaré darle una especie de continuidad a lo que escriba, para tratar de ir hilando ciertos puntos…obvio, no siempre se va a poder. Hay temas que no se enlazan para nada y que se tocan una sola vez y se descartan…y no hablo de olvidarlos, sino de hacerlos a un lado para seguir.

Cuando hablé del circo de 3 pistas, quise encontrar la forma más adecuada de plasmar lo que a veces uno siente…pero lo que yo siento y lo que tú sientes no necesariamente es lo mismo, ni con la misma intensidad.

Pongamos por ejemplo: el día a día Las actividades cotidianas que te llenan tu mañana/tarde/noche y que de una u otra manera tienes que llevar acabo. Si tienes ayuda, de cualquier tipo, encontrarás que hay ciertas cosas que puedes descansar en alguien más, pero si no tienes ayuda, encontrarás que es un poco más complicado.

La casa incluye un montón de conceptos: super, servicios, planear desayunos, comidas, cenas, limpieza, lavado de ropa, administración de la salud y por qué no…reparaciones. Aquí no importa quién lo haga sino quien tiene que administrarlo. Lo idóneo es que si tienes pareja él/ella te ayuden en alguna parte de la logística, pero realmente cuando te toca esta función dentro de tu casa, lo trae uno en al cabeza todo el tiempo. Te pueden ayudar a preparar/reparar/comprar…pero la lista, el horario, el menú, la llamada telefónica o incluso el pedido terminas haciéndolo tú.

Y vamos a ver, antes que todo, no quiero decir con esto que está bien o está mal. Aquí no se juzga sino que se exponen situaciones…lo ideal va a ser lo que mejor nos acomode a cada una, así que empezamos por ahí: ¿Con qué estamos a gusto y con qué no? ¿Qué consideramos ayuda/apoyo y qué no? Porque cada una de nosotras es especial, es única y tiene sus buenos y malos momentos y el chiste no es solo atravesar el día a día, sino vivirlo. Y con esto no digo que nos guste lo que vivimos todos los días, sino que aunque no nos guste podamos obtener algo positivo, aunque sea pequeño: una enseñanza, una motivación, una nueva idea, un nuevo amigo/amiga. Lo ideal (y aquí si aplica) será siempre que los días buenos superen los malos por mucho…pero de que hay días malos, los hay.

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